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Llave inglesa naranja sobre fondo negro: mantenimiento web

Una web no es un cartel: es un programa funcionando en un servidor. Y como todo programa, se actualiza o se pudre. Esto es lo que hay detrás de esa cuota mensual que te ofrecen.

Qué incluye de verdad

Actualizaciones. WordPress y sus plugins publican versiones cada pocas semanas, casi siempre para tapar agujeros de seguridad. Actualizar es rápido; actualizar sin romper nada es lo que se paga.

Copias de seguridad. Automáticas, guardadas fuera del servidor de la web y, sobre todo, probadas. Una copia que nunca se ha restaurado no es una copia: es una esperanza.

Vigilancia. Que alguien se entere de que la web está caída antes que tú, y desde luego antes que tus clientes.

Seguridad. Cortafuegos, bloqueo de intentos de acceso y revisión de archivos modificados.

Cambios pequeños. Cambiar un precio, un horario, una foto. Suele venir con un límite de horas al mes.

Qué pasa si nadie la toca durante un año

Al principio, nada. Ese es el problema.

A los pocos meses, algún plugin sin actualizar tiene una vulnerabilidad conocida y publicada. Los ataques a WordPress son automáticos: no te eligen a ti, escanean internet buscando versiones viejas.

Cuando entra, lo habitual no es que borren la web. Es que metan enlaces ocultos de publicidad o redirijan tu web a otra desde el móvil. Puedes tardar semanas en enterarte, y para entonces Google ya te ha marcado como sitio comprometido y sacarte de esa lista lleva su tiempo.

Y hay una consecuencia menos dramática y más frecuente: llegas un día con prisa para cambiar un precio, hay dieciocho actualizaciones pendientes, las haces todas de golpe y la web se rompe.

Cuánto cuesta

Entre 15 y 60 € al mes para una web pequeña, según lo que incluya. Por debajo de 15 no suele haber nadie mirando de verdad; por encima de 60 deberían entrar bastantes horas de cambios. Una tienda va aparte y sale algo más cara: hay pasarela de pago, pedidos y stock que vigilar, y una caída cuesta ventas el mismo día.

Pregunta siempre dos cosas: dónde se guardan las copias y cuántas horas de cambios entran.

Si prefieres hacerlo tú

Es perfectamente posible con una rutina mensual:

  • Copia de seguridad completa antes de tocar nada, y descargada fuera del servidor.
  • Actualizar los plugins de uno en uno, comprobando la web después de cada uno.
  • Abrir tres o cuatro páginas y probar el formulario.
  • Borrar plugins y temas que no uses.
  • Revisar que las copias automáticas se siguen haciendo.

Media hora al mes. Lo difícil no es hacerlo: es acordarse.

El mínimo innegociable

Si no vas a contratar mantenimiento ni a hacerlo tú, asegúrate al menos de tener copias de seguridad automáticas y de saber restaurarlas. Con eso, lo peor que puede pasar es perder un día. Sin eso, puedes perderlo todo.