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Sobre naranja con una arroba crema sobre fondo oscuro con trama de puntos

Un presupuesto que llega desde tallerlopez1978@gmail.com y otro desde presupuestos@tallerlopez.es pueden decir exactamente lo mismo. El segundo parece de una empresa. El primero, de alguien que a lo mejor no está el mes que viene.

Qué es un correo corporativo

Es una dirección de correo con el dominio de tu negocio: tunombre@tunegocio.es. Funciona igual que cualquier otra: la lees en el móvil, en el ordenador o en la aplicación que ya usas. La diferencia está en la dirección y en quién controla la cuenta.

Por qué merece la pena

  • Confianza. El cliente ve que la dirección coincide con tu web.
  • Es tuya. Si una persona deja el negocio, la dirección se queda. Con cuentas personales, se va con ella, y con ella los correos de tus clientes.
  • Llega mejor. Un dominio bien configurado tiene menos papeletas de acabar en la carpeta de spam.
  • Ordena. Puedes tener hola@, facturas@ o citas@ y repartirlas entre personas.

Las opciones para tenerlo

El correo que incluye el hosting. Muchos alojamientos traen cuentas con tu dominio sin coste extra. Para un negocio pequeño suele ser suficiente, siempre que tenga buen espacio y funcione bien en el móvil.

Google Workspace o Microsoft 365. Pagas una cuota por persona y mes y tienes Gmail u Outlook con tu dominio, más calendario, documentos y almacenamiento. Es lo más cómodo si ya trabajas con sus herramientas, y lo más caro cuando sois varios.

Proveedores de correo dedicados. Empresas que solo hacen correo, con buena entrega y privacidad. Un punto intermedio en precio.

Lo técnico que no puede faltar

Para que tus correos lleguen y nadie pueda hacerse pasar por ti, el dominio necesita tres registros configurados: SPF, DKIM y DMARC. No hace falta que sepas qué son; sí que preguntes si están puestos. Desde que Gmail y Yahoo endurecieron sus requisitos para quien envía correo, un dominio sin ellos tiene más probabilidades de acabar en spam.

El error que más se repite

Registrar el dominio, y con él el correo, a nombre de quien te hizo la web. El día que cambias de proveedor puedes quedarte sin tu propia dirección y sin los mensajes antiguos. Que el dominio esté a tu nombre no es un detalle: te explicamos cómo comprobarlo.

Nosotros lo dejamos resuelto junto con la web: dominio, alojamiento y cinco cuentas de correo con tu dominio por 150 € al año. Está en todo lo de internet.