Si al entrar en una web el navegador avisa de que «no es seguro», casi siempre es por lo mismo: le falta el certificado SSL o está mal puesto. Y ese aviso espanta a más clientes de lo que parece.
Qué es un certificado SSL
Es un pequeño archivo instalado en el servidor que hace dos cosas: cifra lo que viaja entre tu web y quien la visita, y demuestra que la web es de verdad la del dominio que aparece arriba. Cuando está bien instalado, la dirección empieza por https y el navegador no se queja.
Técnicamente hoy se llama TLS, pero todo el mundo sigue diciendo SSL, y así lo vas a encontrar en cualquier hosting.
Por qué lo necesitas aunque no vendas nada
- Formularios. Si tu web tiene un formulario de contacto, recoge nombres, teléfonos y correos. Sin cifrar, esos datos viajan a la vista, y el RGPD te obliga a protegerlos.
- Confianza. Los navegadores marcan como «no seguras» las webs sin https. Nadie rellena un formulario con ese aviso delante.
- Google. Usa el https como una de sus señales. No te va a subir solo por tenerlo, pero no tenerlo te resta.
Cuánto cuesta
Para una web normal, nada. Los certificados gratuitos, como los de Let’s Encrypt, cifran exactamente igual que los de pago, y la mayoría de hostings los instalan y renuevan solos. Los de pago tienen sentido en casos concretos, como entidades que quieren que el certificado verifique también a la empresa. Si a una web pequeña le cobran el certificado aparte, pregunta por qué.
Cómo comprobar que está bien puesto
- Entra en tu web escribiendo la dirección con http, sin la s. Debería llevarte sola a la versión https.
- Pulsa el icono que hay a la izquierda de la dirección. El navegador te dice si la conexión es segura y hasta cuándo vale el certificado.
- Abre varias páginas, no solo la de inicio. A veces la portada está bien y una página interior carga una imagen por http, y vuelve el aviso.
- Prueba las dos versiones, con www y sin www. Las dos tienen que funcionar y acabar en la misma.
Los fallos típicos
Certificado caducado. Los gratuitos duran pocos meses y se renuevan solos, salvo que algo falle. Si nadie vigila, un lunes la web amanece con una pantalla roja de aviso.
Contenido mixto. La página va por https pero alguna imagen o script se carga por http. El candado desaparece aunque el certificado esté bien.
Certificado de otro dominio. Pasa al cambiar de dirección o al añadir el www a última hora.
En las webs que hacemos va incluido, instalado y vigilado, y no se cobra aparte. Si tienes dudas con la tuya, es de lo primero que revisamos cuando nos piden mantenimiento.