Montar una tienda online cuesta dinero de entrada y dinero todos los meses. Antes de meterse conviene saber si el volumen lo justifica, porque hay un punto intermedio que resuelve la mayoría de los casos.
Lo que cuesta una tienda de verdad
Además de hacerla, una tienda trae gastos fijos: pasarela de pago con su comisión por transacción, gestión de envíos, mantenimiento más exigente porque manejas datos de pago, y tu tiempo cargando y actualizando productos.
Con veinte pedidos al mes, esos costes se comen buena parte del margen. Con doscientos, se diluyen y la tienda se paga sola.
La opción intermedia
Un catálogo público, con fotos, descripciones y precios, y un botón de pedir que abre WhatsApp con el producto ya escrito en el mensaje. El cliente ve todo, elige, y la conversación empieza en el canal donde ya está.
Sin pasarela, sin comisiones, sin cuota mensual de tienda. Cambiar un precio es editar un texto.
Cuándo el catálogo es suficiente
- Vendes menos de treinta o cuarenta pedidos al mes.
- Muchos pedidos son a medida o llevan consulta: medidas, colores, cantidades.
- Trabajas sobre todo en local y una parte de la gente recoge en tienda.
- Tu catálogo cambia mucho o es de piezas únicas.
Cuándo hace falta la tienda
- Vendes a toda España y el envío es parte del producto.
- El catálogo es grande y estable, con tallas o variantes.
- Recibes pedidos fuera de tu horario y quieres que se cobren solos.
- Necesitas control de stock porque se te agotan cosas.
Lo que la gente teme del catálogo y no pasa
«Sin carrito vendo menos.» En productos de consulta suele ser al revés: la conversación por WhatsApp cierra más y además sube el ticket, porque preguntas y recomiendas.
«Da aspecto de poco profesional.» Lo da un catálogo mal hecho, con fotos malas y sin precios. Uno bien hecho, con precios claros y respuesta rápida, transmite exactamente lo contrario.
El camino sensato
Empezar con catálogo, medir cuántos pedidos entran y añadir la tienda cuando los números la pidan. Si la web está hecha en WordPress, la tienda se le añade encima sin rehacer nada ni cambiar de dirección.
Tienes un ejemplo montado en esta web de muestra: catálogo con precios y pedido por WhatsApp, sin carrito.