¿Lo hablamos?LlamarWhatsApp
Caja naranja cerrada con un candado crema sobre fondo oscuro con trama de puntos

Hay dos formas muy distintas de construir una web. En WordPress, cada página se genera al momento a partir de una base de datos, y tienes un panel para cambiarla. En una web estática, las páginas ya están hechas: son archivos que el servidor entrega tal cual. No hay panel, ni plugins, ni base de datos. De esa diferencia sale todo lo demás.

Seguridad

Una web estática no tiene puerta de entrada: no hay contraseña de administrador que adivinar ni plugins que atacar. La mayoría de los ataques automáticos a webs pequeñas buscan precisamente eso, así que el riesgo baja muchísimo. Un WordPress puede ser muy seguro, pero solo si alguien lo actualiza y lo vigila.

Velocidad

Como las páginas ya están hechas, se sirven al instante. Un WordPress bien optimizado también va rápido, pero tiene que trabajar más en cada visita. En el móvil y con datos, se nota.

Cambios

Aquí gana WordPress con claridad. Entras, cambias un texto o una foto y guardas. En una web estática no hay panel: cada cambio lo tiene que hacer quien la construyó, y se paga. Si cambias los precios cada semana o quieres publicar artículos, la estática se te va a quedar corta.

Mantenimiento

WordPress necesita actualizaciones, copias de seguridad y vigilancia cada mes, lo toques o no. La estática casi no necesita nada: sin plugins ni base de datos, no hay nada que se rompa solo. Dicho en una frase: en WordPress pagas para que no se rompa; en la estática pagas cuando quieres que algo cambie.

Precio

Una web estática sencilla cuesta menos de hacer y bastante menos de mantener. WordPress cuesta más al principio y tiene un gasto mensual si lo quieres bien cuidado, a cambio de tu autonomía.

Cuál te conviene

  • Web estática, si tu web va a cambiar poco: una página de presentación con tus servicios, tu teléfono y tu dirección, que actualizas un par de veces al año.
  • WordPress, si vas a cambiar contenido a menudo, publicar un blog, tener varias secciones que crecen o quieres hacerlo todo tú sin depender de nadie.

Pregúntate cuántas veces al año vas a querer cambiar algo. Si la respuesta es «casi nunca», la estática es más segura, más rápida y más barata. Si es «cada semana», WordPress.

Lo que no cambia

En las dos, la web tiene que ser tuya. Con WordPress te llevas las claves y puedes exportarla; con una estática te llevas los archivos completos. Desconfía de cualquier opción, sea cual sea la tecnología, que no te deje irte con tu web.

Hacemos las dos: la Básica es estática, por 450 € con los textos legales incluidos; la Completa y la Profesional son WordPress. Si quieres ver una estática por dentro, abre Tinta Negra en tu móvil.