Un autónomo no necesita la web de una empresa de cincuenta personas. Necesita una que conteste tres preguntas en menos de diez segundos: qué haces, cuánto cuesta y cómo te contrato.
Las cuatro páginas que sí
Inicio. Arriba del todo, una frase que diga a qué te dedicas y para quién. Nada de «bienvenidos a nuestra web». Después, tus servicios en tres bloques y un botón de contacto que se vea sin bajar.
Servicios. Uno por bloque, con lo que incluye y para quién es. Si tienes tres servicios muy distintos, una página para cada uno: es lo que hace que Google te encuentre por cada uno por separado.
Contacto. Formulario corto, teléfono pulsable y correo. Si tienes local, dirección y horario. Si trabajas en zona, la lista de poblaciones donde vas.
Textos legales. Aviso legal, privacidad y cookies. No son opcionales en cuanto tienes un formulario.
Lo que puede esperar
Blog, galería de trabajos, testimonios, versión en inglés, chat. Todo eso está bien y todo eso puede venir después. Empezar con cuatro páginas bien hechas gana a empezar con doce a medias, y es la mitad de caro.
Los tres errores del autónomo con web
- Hablar de ti en lugar de del cliente. «Somos una empresa joven y dinámica» no le resuelve nada a nadie. «Arreglo tu instalación eléctrica en el día y te dejo el boletín» sí.
- Esconder el precio. No hace falta publicar tarifas exactas, pero sí una horquilla. Quien no puede pagarte se va solo y te ahorra la llamada.
- No poner el teléfono pulsable. Más de la mitad de tus visitas vienen del móvil. Si el número no se puede tocar para llamar, has perdido llamadas sin enterarte.
El coste real de empezar
Dominio y hosting el primer año: entre 70 y 200 €. La web, si te la hace alguien, desde 600 € para algo digno con textos propios y legales incluidos. Si la haces tú, tu tiempo, que no es gratis: calcula entre 20 y 40 horas si nunca lo has hecho.
Cuándo merece la pena pagar por ella
Cuando la web tiene que traerte trabajo. Si tu agenda se llena por recomendación y solo quieres una tarjeta de visita digital, lo mínimo basta. Si dependes de que te encuentren, la web es la herramienta de captación más barata que existe comparada con anuncios o comisiones de plataformas.
Puedes ver lo que cuesta cada plan con el detalle de qué entra en cada uno.